Todo comenzó cuando un padre llegó al estudio con una propuesta especial: quería una sesión que capturara la esencia de su familia de una forma única, divertida y sin poses forzadas. Antes de comenzar, trabajamos juntos en un tablero de ideas, definiendo el estilo que buscábamos, eligiendo la ropa y los colores adecuados, y seleccionando accesorios que potenciaran la personalidad de cada retrato.
El día de la sesión, la energía se desbordó desde el primer momento. Comenzamos con retratos en blanco y negro donde los niños y los padres se dejaron llevar por la espontaneidad: gestos alocados, gritos de alegría y carcajadas que llenaron el estudio. Luego, pasamos a la parte familiar, capturando la magia de los juegos entre hermanos y la complicidad que une a esta familia.
El resultado fue más que fotografías: fueron recuerdos llenos de emoción, una experiencia única que reflejó su esencia de manera auténtica. ❤️✨
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Buffffff menudo trabajazo . Me encantan y captaron la idea que yo queria . Muchísimas gracias
Buffffff menudo trabajazo . Me encantan y captaron la idea que yo queria . Muchísimas gracias